Posts Tagged ‘tango y aprendizaje’

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Aprender o no aprender …

septiembre 12, 2017

Porqué los bailarines sociales del tango pierden el interés en mejorar sus habilidades. “Si bailas en modo automático, solo mejorarás lo que ya haces: reforzarás tus patrones de movimiento existentes.” Para bailar tango es necesario aprenderlo. El tango no es una danza de libre expresión, sino que se sirve de un vocabulario complejo y una técnica bastante sofisticada. Es una habilidad que necesita tiempo para ser perfeccionada. Todos hemos oído comentarios sobre el “tener que caminar durante 10 años” para realmente saber cómo caminar. Sin embargo, veo solo una pequeña minoría de personas que continúan mejorando más allá de cierto punto. Como bailarina y profesora naturalmente me pregunto porqué. Normalmente este punto llega alrededor del tercer año en el tango. Dependiendo del nivel que la persona haya alcanzado en este tiempo de aprendizaje, su nivel de baile puede estancarse en cualquier lugar entre “principiante afirmado” e “intermedio estable”. Los más perseverantes alcanzan un nivel un poco más alto y paran su desarrollo después de uno o dos años más. Muy pocos son los que siguen trabajando más allá para llegar a un nivel realmente avanzado. Pero, podría uno preguntarse, ¿para qué seguir evolucionando?, si se puede disfrutar del tango sin mejorar nada, se tenga el nivel que se tenga. De hecho, a menudo es más fácil disfrutar del tango sin esa auto-exigencia de “bailar mejor”. Así uno es menos auto-crítico, menos inquieto, menos obsesionado con los resultados, menos tentado a compararse con otros. Muchos dejan de trabajar en su baile una vez que hayan conseguido bailar con todos los bailarines que consideraban deseables, al alcanzar lo parece haber sido su meta …

[Sigue leyendo este artículo de Verónica Toumanova en el blog Una Emoción …]

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Frustraciones milongueras

diciembre 15, 2014

Frustraciones Tangueras“Hombres y mujeres, siempre tenemos un momento (o varios) en donde sentimos que nuestro baile no anda bien. A veces es sentir que no avanzamos o que no aprendemos; que el equilibrio no mejora, las marcas no salen claras, que nos cuesta la música, la postura o sentimos que siempre hacemos lo mismo y así decimos que nuestro aprendizaje se estancó. Estos momentos nos frustran, nos ponen rígidos y hasta nerviosos. En los años de comienzo del aprendizaje de la danza, esto ocurre a menudo, haciendo más lento y menos placentero el desarrollo de la danza. A veces es una traba puramente psicológica, pero otras sucede porque alguien que venía desarrollando su baile rápidamente, se encuentra con que cuanto más sabe, aprende cosas más complejas y por ende, más lento se vuelve todo, creyendo que por no aprender todo el tiempo velozmente, uno aprende o desarrolla menos que antes.” Así empieza un artículo recomendado por Jesús Santamaría sobre “Las frustraciones de los bailarines de tango“, escrito por Manuel González de El Amague por la web “Buenos Aires y el Tango“. Muy bien contado, muy bien descrito. Quizás nada que, más allá de la experiencia que siempre es un grado, no nos diga nuestro sentido común. Pero algo que no está mal recordar de vez en cuando, para que el camino sea un placer y no un agobio, para disfrutar de nuestros pasos, y no llegar a sufrirlos!