Posts Tagged ‘Cabeceo’

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El tango se renueva …

octubre 16, 2016

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Son los códigos y “permitidos” de las nuevas generaciones. Se modernizó el rol de la mujer durante el baile, en correlación con su lugar en la sociedad actual. “Ahora las chicas sacan a bailar a los chicos”, gritan los parlantes. Y ahí van ellas, a apropiarse de una costumbre que era –hasta ahora– típicamente masculina: visualizan un hombre y lo invitan a la pista. Son los códigos y “permitidos” de las nuevas generaciones, que refrescan los salones más tradicionales con tatuajes, remeras y jeans rasgados. También se modernizó el rol de la mujer durante el baile: ahora es más activo y participativo, en correlación con su lugar en la sociedad actual. Expertos en género y bailarinas festejan estos cambios. Para los hombres, las opiniones están divididas …

[sigue leyendo este artículo en Clarín]

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Gotham Project

abril 20, 2016

Gotham Project

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Cabeceando

marzo 16, 2015

Sombras y nada mas

Hace un par de años hemos hablado del cabeceo, una señal cómplice y suave entre dos personas que quieren compartir una tanda de tango. Los dos se invitan y aceptan la invitación con discreción y luego, para oficializar el acuerdo, el hombre pasa a una invitación más patente y efectiva. El juego es sutil, liviano, y permite a la pareja decidir compartir el baile sin obligar a nadie, y sin poner a nadie en apuros. Bailan juntos solo los que quieren hacerlo. Más allá del tema personal, el cabeceo tiene tres ventajas. Primero, el ambiente social se hace más llevadero. Segundo, el tango agradece, limitando el número de tandas frías y obligadas. Tercero, el cabeceo es también un filtro para controlar un poco ciertos problemas de “calidad” dentro de una milonga. A pesar de esto, es muy raro que en una milonga europea la invitación al baile siga esta regla cómplice y sencilla, y la mayoría de las veces todo esto se reduce a un pobre “el hombre va y saca”. Con todas las consecuencias del caso. Entre los que promocionan el cabeceo, y los que pasan olímpicamente de ello, hay una clase intermedia que no confía en su dinámica, aunque reconozca que sea noble y sincera, porque entre la oscuridad de la milonga, la lejanía de las personas, y el hecho que muchos están de charla y no prestan atención al baile, la gente sencillamente no se entera, y un cabeceo pasa desapercibido. Aquí proponemos uno de nuestros sondeos, para intentar cuantificar cuantos son, en porcentaje, las personas que la piensan de las tres formas. A votar!

(Os recordamos también echar un vistazo a todos nuestros sondeos)

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Contacto!

abril 30, 2013

El CabeceoEste post está dedicado a la antigua y elegante costumbre del “cabeceo”. En una milonga, un hombre y una mujer se miran, se crea un contacto visual donde ambos aceptan y se comprometen a un baile. La decisión se toma en dos. Luego, por cortesia, es el hombre el que se levanta e invita a la mujer. Pero la verdadera invitación ha ocurrido antes, y ésto solo es el ultimo tiempo del juego. El cabeceo es elegante y democrático. No se baila con quien no se quiere, siendo suficiente el no mirar o no devolver la mirada. No se obliga a nadie, y se concierta juntos el compartir una tanda. Es el hombre el que saca, pero solo después haber recibido un permiso “secreto” de la mujer. Ésta sana costumbre, un juego generoso y fascinante de ojos y sonrisas, por desgracia se convierte a menudo en algo màs sencillo y menos elegante: el hombre decide, el hombre saca a la mujer. Esto es tan frecuente que a menudo se piensa que ésta es la forma correcta de invitar a un tango. Evidentemente de cortés no tiene nada, de democrático tampoco. A menudo la mujer se siente en deber de aceptar, o sí o sí. La elegancia de una mirada cruzada se convierte a veces en un hombre que cruza con afán la pista obligando una mujer a una invitación que quizás no sea realmente agradecida. Pues no, varoncitos, no funciona así. Funciona con estilo, y con respeto. El vídeo que sigue es en inglés, pero hay ejemplos que solo necesitan los ojos para entender como … no hacerlo! Y ojo, que miradas y estilo siguen siendo importantes mientras una pareja está bailando un tango …

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